En Skat se enfrentan tres jugadores entre sí. Se juega con 32 cartas. Las cartas se reparten en tres tandas de 10 cada una, dos cartas se quedan tapadas en la mesa.
En cada partida se determinará qué jugador va a jugar en solitario contra los otros dos mediante una subasta (“envite").
Cada partida cuenta de forma individual y se puntuará como tal. Las reglas de juego se ajustan a las disposiciones de la Asociación de Skat alemana.













